900 828 416
Mi cesta0
0,00€

No tienes artículos en tu cesta de la compra.

Reportajes

Disbiosis intestinal: cuando existe un desequilibrio de la flora

05/03/18 11:54 Nutrición y Suplementos Deportivos Por: Dietética Central

Dolor de estómago

Diversos factores pueden derivar en un desequilibrio intestinal y producir o agravar algunas patologías.

La disbiosis intestinal es un desequilibrio microbiano de la flora intestinal (o microbiota) producida por cambios cualitativos o cuantitativos que afecta a su función metabólica y a su distribución lo largo de todo el intestino. Este funcionamiento inadecuado provoca una cierta permeabilidad intestinal que hace que algunas partícula tóxicas del intestino pasen al torrente sanguíneo y se acumulen en el organismo.

¿Que puede causar la disbiosis intestinal?

Diversos factores pueden incidir en el desarrollo de la disbiosis: el efecto de algunos medicamentos, como los antibióticos, situaciones prolongadas de estrés o un desequilibrio nutricional por un exceso de consumo de proteína animal o azúcares simples, pueden derivar en un desequilibrio intestinal y producir o agravar algunas patologías, como la hinchazón abdominal, estreñimiento, síndrome del colon irritable o incluso otras aparentemente sin relación, como las migrañas, problemas de piel, de las articulaciones y trastornos menstruales.

El papel de la dieta en la salud intestinal

Muchos estudios han demostrado que nuestra dieta determina la salud de la flora intestinal. Los nutrientes que proporcionan los alimentos son absorbidos por las células y son fundamentales para que puedan cumplir su función. Y es a través del intestino donde se produce la mayor parte de este proceso de absorción de agua, vitaminas, minerales, azúcares y ácidos grasos.

Asociación de lactobacillus y bifidobacterias seleccionadas, en particular Lactobacillus...

Precio especial: 18,00€

antes 21,41€

Comprarlo en la web

Así, las dietas ricas en fibra tienen un efecto prebiótico que mejora el metabolismo de la flora. Y un consumo regular de alimentos con efecto probiótico, como yogures o lácteos fermentados, ayudan a mantener un número óptimo de bacterias beneficiosas en el intestino. El betacaroteno presente en los vegetales de color amarillo y rojizo se metaboliza en el organismo en vitamina A que, del mismo modo que la vitamina C, favorece la salud de la mucosa intestinal. Los ácidos grasos omega 3 (pescado azul) y 6 (frutas y semillas), se convierten en nutrientes con función antiinflamatoria.

Nuestra dieta determina la salud de nuestra flora intestinal

Por el contrario, las dietas con un alto consumo de proteínas, especialmente las de origen animal, aumenta el crecimiento de bacterias intestinales nocivas y puede llegar a provocar la denominada toxemia intestinal (una enfermedad que se caracteriza por la dificultad de evacuar las heces, que fermentan y liberan tóxicos). Ésto provoca una permeabilidad del intestino que produce que alrededor de un 10% de la proteína animal ingerida no sea absorbida por el intestino y llegue al colon, donde fermenta y provoca la producción de tóxicos como amoniaco y aminas. ¿Y cómo afectan estos tóxicos?

Parece ser que el amoniaco altera el metabolismo de la mucosa del intestino, reduce su vida útil y favorece el crecimiento de células cancerosas. Por su lado, el exceso de aminas provoca un efecto vasodilatador que produce inflamación en las arterias cerebrales y pueden ser responsables de casos de dolores fuertes de cabeza y migrañas.

Además, el exceso de proteína animal están asociado a un aumento de la actividad de enzimas bacterianas perjudiciales, como la beta-glucuronidasa, responsable de un mayor riesgo de desarrollo de cáncer. Ante esta situación debemos compensar con el aumento de la ingesta de alimentos que contienen D-glucarato, que inhibe la acción de la beta-glucuronidasa, como frutas (pomelo, naranja y manzana) y verduras de la familia de las coles. Ésto refuerza la acción protectora de el consumo de frutas y verduras contra el cáncer.

En caso de necesitarlo, también podemos obtener los nutrientes beneficiosos para la salud intestinal a través de una suplementación nutricional.

Por el contrario, las dietas con un alto consumo de proteínas, especialmente las de origen animal, aumenta el crecimiento de bacterias intestinales nocivas y puede llegar a provocar la denominada toxemia intestinal (una enfermedad que se caracteriza por la dificultad de evacuar las heces, que fermentan y liberan tóxicos). Ésto provoca una permeabilidad del intestino que produce que alrededor de un 10% de la proteína animal ingerida no sea absorbida por el intestino y llegue al colon, donde fermenta y provoca la producción de tóxicos como amoniaco y aminas. ¿Y cómo afectan estos tóxicos?

 

Parece ser que el amoniaco altera el metabolismo de la mucosa del intestino, reduce su vida útil y favorece el crecimiento de células cancerosas. Por su lado, el exceso de aminas provoca un efecto vasodilatador que produce inflamación en las arterias cerebrales y pueden ser responsables de casos de dolores fuertes de cabeza y migrañas.

 

Además, el exceso de proteína animal están asociado a un aumento de la actividad de enzimas bacterianas perjudiciales, como la beta-glucuronidasa, responsable de un mayor riesgo de desarrollo de cáncer. Ante esta situación debemos compensar con el aumento de la ingesta de alimentos que contienen D-glucarato, que inhibe la acción de la beta-glucuronidasa, como frutas (pomelo, naranja y manzana) y verduras de la familia de las coles. Ésto refuerza la acción protectora de el consumo de frutas y verduras contra el cáncer.

 

En caso de necesitarlo, también podemos obtener los nutrientes beneficiosos para la salud intestinal a través de una suplementación nutricional.


Productos relacionados

  • Seguridad garantizada

  • Pagos certificados

  • Envío express en 24-48 horas

Utilizamos cookies para poderte ofrecer una experiencia mejorada. Si sigues navegando, entendemos que aceptas su uso. Más información.
x